Mundo ficciónIniciar sesiónXENIA
Me mantuve calmada frente a Adriel. No debía dejar que pareciera que me había afectado lo que dijo.
Dejé escapar una suave risa. —¿Qué intentas insinuar? ¿Solo porque alguien sabe cómo sostener un arma deja de ser una persona común?
Él frunció el ceño. Parecía querer escuchar más de mí, como si no estuviera del todo convencido con mi respuesta.
Solté un profundo suspiro. Lo miré directamente a los ojos para que creyera que lo que estaba a punto de decirle, y lo que le estaba mostrando, no era fingido.
—Está bien, entonces







