Mundo ficciónIniciar sesiónCuando llegamos a la mansión, Cillian prácticamente salió corriendo. Ni siquiera esperó a que bajara del auto. Me dejó allí, con todas las bolsas de dulces y la ropa nueva. No me molestó realmente, pero su actitud fue... rara. Muy rara.
Entré sola, comencé a guardar todo con cuidado en mi habitación. Doblé cada prenda con precisión y escondí los dulces en un pequeño compartimento dentro de mi armario, donde sabía que mi padre no miraría. No era necesario esconderlos, quizás, pero hab






