Mundo ficciónIniciar sesiónTan solo en un día, Alexa fue traicionada por su prometido y transformada de una hija de familia rica a hija de un estafador. Arrodillada frente a las tumbas de sus padres con su hermano menor en brazos juró descubrir la verdad. Un año después, se convirtió en la mano derecha del jefe de un firma de auditores pero también en enemiga mortal de Patrick Mcallen, el próximo CEO. Pero, ¿quién hubiera pensado que un accidente automovilístico dejó al Patrick discapacitado y también fue abandonado por su prometida? Para hacerse de la empresa y la herencia, este hombre en cederá ante Alexa, pero ¿cómo podría casarse con su enemigo? —¿Quiere ser mi esposa de mentira? —Mi respuesta sigue siendo ¡no!
Leer másHabía llegado muy cansada a casa, eran cerca de las tres de la madrugada y ya no sentía mis piernas. El show había salido muy bien, tanto así que mi jefe me dijo que había sido una de las pocas escogidas para un gran evento que harían en el bar la otra semana, el cual era tan exclusivo que tendríamos el doble de seguridad nunca antes visto. Además de que vendrían famosos y personas muy importantes, la verdad es que era algo increíble. Sin embargo, no podía creer que esos hombres tan importantes y con tanto dinero pagaran por show tan baratos y desprolijos para las mujeres que como yo lo hacíamos por necesidad.
Que más daba, igual necesitaba ese dinero. Annie ha estado enferma, por lo que llevarla al hospital y las medicinas me quitaban gran parte de mi sueldo. Teníamos deudas, por lo que sería una gran ayuda, ese extra. Me quede dormida luego de recordar mis cuentas y que debía pagarle la colegiatura a Annie, ya que luego de que mi hermana nos abandonará. Decidí darle el mejor futuro a mi sobrina y la mejor educación posible. Haría todo por sacarla de este barrio tan peligroso, no era apto para una niña tan ingenua y noble como ella. además de ser riesgoso porque aún venían a buscar a Hannah sus vagos amigos, los cuales su mayoría eran drogadictos y los quería lo más lejos posible de mi pequeña.
Al siguiente día desperté muy temprano, quería hacerle un rico desayuno a Annie, así que salí a comprar tocino, huevos, queso y tostadas. Luego de preparar todo lo lleve hasta su cama, sorprendiéndola, se levantó muy contenta.
—¿A qué se debe despertar tan maravillosamente?—preguntó sonriente.
—¿Qué? ¿Tú tía no puede levantarte con un desayuno a la cama?—pregunté sirviéndole la bandeja en sus piernas, luego de que se sentará.
—Sí, pero es raro que lo hagas. Es más es raro que estés despierta a esta hora, si ayer llegaste más tarde de lo usual—respondió dándole un mordisco enorme a la tostada.
—Lo sé, pero me quede una hora extra ayudándole a limpiar a dory, además que me pagaron un poco más—respondí.
—¿Por qué trabajas tanto? Tía no quiero que te enfermes, trasnochar todos los días puede ocasionarte enfermedades—respondió con dulzura.
—Porque las cuentas no se pagan solas, Ann—respondí—, Además no te preocupes por mí, yo soy la adulta aquí, ¿Esta bien?—respondí divertida y ella me abrazo.
—Sí, tía. Gracias por cuidarme y quererme tanto, no como mi mamá que me dejo tirada como si fuese una muñeca trapo—respondió triste.
—Eso ya no importa, ¿sí?—respondí—, Me tienes a mí, nunca te dejaría.
—Lo sé, te quiero mucho, tía—respondió abrazándome nuevamente.
—Y yo a ti, preciosa—le contesté—, Ahora corre a colocarte el uniforme, se nos hace tarde.
Asintió y se levantó de la cama, la tendí mientras ella se duchaba y vestía. La miraba peinar su cabello rubio con tanto esmero que me dolía el corazón creer que Hannah decidió perderse esto, ver a una niña tan hermosa y buena como Annie crecer.
Pero así era la vida, sé que fue consciente al tomar su decisión. Annie tenía trece años, no era una niña ingenua y fácil de engañar. Cada vez que volvíamos del colegio la veíamos drogándose con desconocidos que traía constantemente a la casa, me daba pavor el solo hecho de imaginarme que alguno de ellos drogado pudiera abusar de mi pequeña niña. Así que le agradecí inmensamente al universo que ella haya tomado la decisión de dejarnos y vivir su vida de vicios y hombres lejos, sobretodo de Annie. Era más difícil para mí mantener la casa sola, ella a pesar de no trabajar siempre conseguía dinero. Supongo que se prostituía, porque más de una vez me lo dijo, no quise creerlo, pero desde que murieron nuestros padres Hannah perdió la cabeza, dejo su carrera, dejo a su buen novio Thom, dejo su trabajo, dejo todo. No sabe ni siquiera quién es el padre de Annie, por lo que fue madre soltera, desde siempre. Annie sufrió mucho durante todos estos años, así que era necesario que ahora fuera una niña feliz. Así que lejos de quejarme de mantener sola la casa, le agradecía al universo, por darnos una segunda oportunidad de vivir mejor y alejadas de la toxicidad de Hannah.
Mi día pasó muy rápido, luego de llevar al colegio a Annie, pagar su colegiatura y comprar su nuevo uniforme de deportes. Me había quedado con poco más de doscientos dólares y debía pagar la luz o nos la cortarían. Así que fui a la oficina y pedí el recibo, eran exactamente ciento setenta y ocho dólares. Me quedaría veintidós dólares para la comida, así que anhelaba como nunca que llegará ese dichoso evento.
Los días pasaron, logré reponerme un poco de los gastos gracias a las propinas de los clientes del bar. Me sentía mucho más tranquila porque al menos había logrado pagar las cuentas, Annie estaba estudiando y tenía su tan necesario uniforme. Ya que al no saber que lo habían cambiado, no lo tenía y no había asistido a dos clases por esa razón. Hoy finalmente era el gran día, serían los diez mil dólares mejores recibidos.
Estaba alistándome en el camerino con mi compañera de escenario. Me coloque mis medias de red negras, la falda extra corta de color rojo. Los tacones altos y puntiagudos, la blusa que dejaba ver gran parte de mi pecho, la corbata roja y unos guantes largos de seda. Y claro mi infaltable antifaz, que cubría gran parte de mi rostro, dejando ver solo mis labios. También use mis lentillas de color rojo, para verme más como el tema “un demonio”. No entendía porque de tantas temáticas a elegir, habían escogido está, pero como decía mi jefe “Al cliente lo que pida”.
La música sonó y con mi compañera nos dimos un asentimiento, saliendo juntas al mismo tiempo. Ella por la derecha y yo por la izquierda, corrí hacía ella y ella coloco su mano como un escalón, de forma que salté para llegar a lo más alto del tubo, hice mi silueta y pose, para luego bajar a través del tubo con mucha sensualidad. Mientras mi compañera hacía sus pasos, acompañada de la canción. Los silbidos y gritos del público no tardaron en hacerse oír, me centré en cada pieza de la rutina, no podía salirnos mal. Seguí la pista de la canción y baje jugando con mis piernas alrededor del tubo, mientras acariciaba mis muslos con mis manos. Podía escuchar los comentarios de todos esos hombres enloquecidos por nuestro show, la tentación es nuestra mejor arma. Así que volví a repetir la escena pero esta vez baje mucho más lento, para luego incorporarme al cambio de ritmo, ahora iba más rápida y era turno de mi compañera en subirse al tubo. Así que me mantuve caminando por el escenario con movimientos atrevidos, hasta bajarme y caminar por los entre los expectantes. Me detuve en uno y baile sentada en sus piernas, mientras el foco apuntaba hacía mí, hasta que logré mi cometido, al sentir su erección me levanté volviendo al escenario.
El show había salido simplemente espectacular, mi jefe nos felicitó y nos dio nuestro pago en efectivo, además de darnos un extra porque le había encantado escuchar las felicitaciones de los clientes.
Sonreí satisfecha, esto era lo que necesitaba. Más dinero y así poder comprarle el teléfono que tanto me pedía mi sobrina, estaba por irme cuando un hombre me tomó con una fuerza sobrenatural del brazo y me llevó a la parte trasera del escenario. No me gustaba quitarme el antifaz en el bar, porque podría revelar mi identidad. Por lo que solo me cambiaba la ropa. Y el antifaz lo quitaba al llegar a la estación de servicio de combustible de enfrente. Me asusté mucho pero no podía ver su rostro, ¿Acaso fue al cliente que le baile sensual? ¿Por qué me trajo aquí? Cuando estaba por gritar tapó mi boca con su mano, me desespere intentando patearlo. Pero el solo me olfateaba, luego mis vellos se erizaron cuando me habló.
—Mía—dijo gruñendo en mi oído.
—¿Có-cómo? ¿Sa-sabe, mi no-nombre?—articule a preguntar, mientras sentía mucho más temor.
De repente dejándome totalmente confundida desapareció en cuestión de segundos, sin entender nada hui del bar. Volviendo a casa, sin comprender aún lo sucedido y simplemente sintiéndome descubierta, ¿Qué haría ahora?
15 años después…La familia estaba sentada en una mesa reservada solo para ellos, disfrutaban de la música y la comida mientras observaban a sus hijos con orgullo.— Al final el consejo de la abuela fue más allá de lo que ella misma imaginó— , comentó Patrick.Alexa sonrió, al ver a Mia, Albert y Daniel compartiendo juntos ahora como adultos y con sus respectivas familias formadas, aquellos tiempos habían sido difíciles pero todo salió bien tal como lo predijo Madison mientras se apoyaran desde el amor .— Así es, quién diría que nuevamente tendríamos una unión entre los chicos que crecieron juntos.Madison abrazó a su amiga con una sonrisa, — Hoy tenemos mucho que celebrar, es tu cumpleaños, el de Oliver y Emily y además ellos se están casando.— Me he prometido no llorar, sabes que en el matrimonio de Mía y Albert y luego en el de Daniel y Emma no paré, pero hoy quiero celebrarlo con alegría— , afirmó Alexa.— Es normal uno a uno se nos están yendo nuestros niños del nido para hacer
De inmediato Patrick llamó a una ambulancia, era claro que su abuela no estaba bien, estaba desesperado sus gritos retumbaron por todo el lugar alertando a todos los miembros de la familia.— ¿Qué ocurre papá?— , preguntó Mía quién fue la primera en llegar hasta él, — Abuela, abuela…por favor, ¿Que tienes?En ese momento llegó la ambulancia Nana les abrió la puerta nerviosa, mientras Daniel apartaba a Mía y la abrazaba para poder calmarla y darle espacio a los servicios médicos para atenderla.Patrick de inmediato coordinó la situación, — Iré con la abuela al hospital, cámbiense Mía y Daniel de ropa y sigannos con el chófer, avisaré a Alexa para que nos alcance allá, pero por favor escojan un cambio de ropa para ella.— Tranquilo hijo, yo me quedaré con los pequeños, están dormidos y no deben ir al hospital de todas maneras.— Bien, te estaré avisando su estado, mantente tranquila.Apenas llegaron al hospital Madison fue ingresada en emergencia, nervioso Patrick caminaba de un lado a
Con el pasar de los años la familia fue creciendo y para el aniversario 10 de matrimonio entre Patrick y Alexa ya tenían como la última integrante a Megan de ocho años, mientras Gabriel y Melani unos gemelos de siete. Kate se había casado con John ahora ya retirado del ejército y tenían una bebé recién nacida, así como su madre estaba felizmente casada con Kevin y ambas parejas decidieron mudarse a Chicago para estar en familia. Los chicos se encontraban en la universidad, Mía y Albert optaron por ingeniería y Daniel por medicina, así que todo fluía bien, tenían como todos retos por asumir pero siempre rodeados de amor. Un sábado las chicas decidieron salir a disfrutar solas, no era algo que hicieran con frecuencia pero se trataba de la despedida de soltera de la asistente de Alexa y habían aprovechado para organizar una escapada. — Estás preciosa— , dijo Patrick rodeándola por la cintura. — Siento dejarte un sábado por la noche, siempre representa para nosotros el día en que no e
Patrick entró en la habitación y Alexa intentaba leer en su rostro que podría haber ocurrido, sin embargo, no lo tenía claro pues no sé mostraba ni feliz ni triste, primero se acercó a la pequeña cuna del bebé y acarició su manita antes de hablarle.— Creo que al final este traje de doctor me sirvió para algo pues he logrado colarme hasta donde se encontraban nuestros compadres.— ¿Qué quieres decir?— Me vas a envidiar pero ya ví a nuestra sobrina, la han llamado Emily.— ¿Que ya nació?, ¿Pero si le faltaba un mes?— Todos nos preguntamos lo mismo, pero afortunadamente madre e hija está bien, supongo que podrán verse más tarde.— ¡Qué emoción!, ahora no solo Oliver nació en mi cumpleaños el cual ha sido el mayor de mis regalos, sino que además Emily y él compartirán su día para siempre como los mejores amigos.— Así es, creo que al final, la fiesta que tenía organizada para esta noche al final será para celebrar también el nacimiento de los consentidos.— Siento que no pudieras lleva





Atada al CEO paralítico de Jen Herrera es una historia del género Romántica. Alexa, la protagonista, es traicionada por su prometido y pasa de ser la hija de una familia rica a la hija de un estafador en un solo día. Con su hermano menor en brazos, jura frente a las tumbas de sus padres que descubrirá la verdad.
El libro tiene en total más de 51k de lecturas, una excelente calificación de 10 estrellas con 44 reseñas positivas y 72 capítulos.
La novela es un emocionante viaje de venganza, amor y superación personal.
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