—He investigado a Noah Campbell —dijo él, bebiendo su trago de un golpe—. Según dijiste, es tu exyerno. Me intriga saber por qué quieres deshacerte de él con tanta urgencia. Parece ser un buen hombre —soltó con una sonrisa.
El Ruso había rascado en la vida de Noah y no encontró nada extraño fuera