Las náuseas de Emma el sábado por la mañana no se debían a sus dos meses de embarazo, sino a la sola idea de pararse frente al hombre que para ella, hace tan solo unas semanas, era el mejor de todos. Se despertó con el estómago revuelto y una amargura en la garganta que no lograba pasar ni con agua. Se sentó en la orilla de la cama, sujetando su vientre con una mano mientras la otra apretaba las sábanas de seda. Detestaba la idea de tener que verlo, porque sabía que por mucho que lo odiara, su c
Lunita Karo
Chicas siento mucho no haber colocado más capítulos por aquí, pero surgieron algunas cosas que me lo impidieron, les estaré subiendo capítulo en el transcurso del día. Déjenme comentarios.