Axel mordió los dientes, mientras que todo su cuerpo se endurecía.
Él sabía que Vlad lo llamaba, y podía sentir por el tono de voz que había desconfianza en su hermano menor.
El lobo respiró profundamente, sabiendo que debía parecer lo más natural posible y se volvió.
Vlad llevaba una cota de malla, y pantalones negros. Su espada estaba en su dobladillo en la cintura, y él la sostenía involuntariamente. Sus machos lo esperaban cerca de la puerta.
- Hermano. - dijo Axel mirándote a los ojos.