Capítulo 53

Alice observó a Samanta desnudarse totalmente.

La hembra no era reservada con su cuerpo, y no había razón para ser, era muy bella.

La sierva juntó sus pertenencias y se sentó en una piedra, mientras que la otra hembra nadaba en el río.

Unos segundos después la hembra se volvió hacia ella y le preguntó:

— Dime Alice, ¿tú y Oriedreh se conocen desde la infancia?

Alice la miró, y asintió:

Samanta se quedó flotando en las aguas tranquilas del río, sus pechos visibles a través del agua.

Ella nadó má
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