Alice miró las llamas en la chimenea, y su mente la guió hacia el recuerdo de los ojos marejados del Alfa Turner, su corazón se comprimió en el pecho, percibiendo que ella no era la única que sufría con la muerte de su madrina, Alice llevó la mano al corazón y luego sus lágrimas descendieron, mientras ella sentía el luto envolviéndose como una manta sombría, todo a su alrededor estaba siendo sumergido en tinieblas y todo lo que ella conseguía pensar era que estaba completamente sola...
Mientras