Alice se dejó envolver por sus brazos, eran fuertes y cálidos y todo lo que ella sentía era un frío y vacío desesperado, que la paralizaba de tal manera que todo lo que James preguntó sobre su salud ella solo saludó negativa o positivamente con la cabeza.
Después de unos minutos se levantó y se fue.
Alice se acostó y permaneció así durante días, no quería levantarse, su madrina la visitó algunas veces, sin embargo ella permanecía bastante en reposo a causa del embarazo.
Los rituales fúnebres de