En Al-Sharif, el grupo liderado por Samer llegó al punto designado por Rashid. El lugar era un mercado bullicioso, lleno de comerciantes, compradores y niños que corrían entre los puestos. Pero bajo la aparente normalidad, Samer sentía algo extraño, como si el aire estuviera cargado de peligro.
—¿Dónde está tu contacto? —preguntó Samer, sin apartar la vista de Rashid.
Rashid observó a su alrededor con calma, como si estuviera evaluando cada detalle.
—Llegará pronto. Estos encuentros no suelen s