Reina
Regresar al ala de Caine fue una tortura especial, pero por alguna extraña razón, una parte de mí tenía sentimientos encontrados. Mientras que una parte estaba molesta por su audacia, la otra, en realidad, la excitaba.
Cada paso que daba era un húmedo y resbaladizo recordatorio de lo que me acababa de hacer en el balcón. El recuerdo me rondó la mente por un instante, y tuve que morderme el labio inferior para no gemir en voz alta. Mis muslos temblaban con tanta fuerza que tenía que apoyar