El hombre de cabeza rapada, musculoso y de estatura no baja, se encontró indefenso ante los dos puñetazos de Sergio. En ese momento, la chica de cabello largo, su novia, irrumpió, casi aterrorizada.
—Oye, ¿por qué golpeas a la gente? ¡Suéltame a mi marido...!
Sergio se levantó, agarró a la chica de cabello largo y le propinó dos fuertes bofetadas en el rostro.
La chica casi veía estrellas por el impacto.
—¿Sabes por qué te golpeo? —preguntó Sergio con un tono sombrío.
La chica, con la mejilla hi