—Valeria se casó con ese Álvaro, ¿no? Dice que se molesta, pues tú también debería. —David intervino rápidamente.
Mauricio frunció aún más el ceño. Llegó al sofá y le dio una patada a David, que se movió hacia un lado para dejarle sitio. Mauricio se sentó y tocó la mesa con un dedo. David, con un gesto de desdén, le sirvió una copa de brandy.
Casi al terminar sus bebidas, Sergio finalmente se volvió hacia Mauricio.\N—Señor Soler, eres un experto en tender trampas. ¿Cómo es que vuelvo de un viaje