El sol de hoy era intenso y hacía algo de calor, pero siendo fin de semana, el parque de atracciones estaba bastante concurrido. Debido a una falla en las máquinas automáticas de boletos, el parque había asignado a dos empleados para revisar entradas, lo que ralentizaba el proceso y generaba largas filas de visitantes esperando.
Mientras hacían cola, Mauricio notó que los vaqueros de Valeria dejaban al descubierto una porción de sus piernas y tobillos blancos y delicados. Sacó protector solar de