—Para la Familia Soler, la pureza de la sangre es lo más sagrado, y jamás aceptarían a alguien de ascendencia indigna al frente de la Corporación Soler, —dijo Mauricio.
Valeria, sirviéndole una cucharada de caldo, contestó fríamente:—¿Ahora resulta que para ellos Vientoluz es una monarquía, y creen tener un trono en su casa?
»Según su lógica, ¿los hijos de los campesinos y los vagabundos no son seres humanos?
Mauricio casi se atraganta con el caldo. Pero al oír las palabras de preocupación de Va