Capítulo 228: Fue como si Le Hubieran Echado un Balde de Agua Fría Encima.
Valeria tomó otro puñado de higos y dijo: —Hace un momento, cuando charlaba con Sergio, me preguntó qué quería comer. Dijo que había pedido comida a domicilio, debería llegar en cualquier momento.
Al oír esto, la mirada de Mauricio se endureció y un atisbo de molestia se reflejó en sus ojos.
En ese instante, sonó el timbre.
—Debe ser la comida —dijo Valeria, intentando levantarse. Sin embargo, Mauricio la detuvo con una mano en su hombro, insistiendo en que se quedara sentada mientras él iba a a