El estudio era un completo caos, todos hablaban y discutían al mismo tiempo, y la mente de Valeria estaba en blanco.
«¿Por qué la abuela ha muerto tan repentinamente?»
Con temblorosas manos, Valeria sacó su celular, intentando enviar un mensaje a Mauricio. Pero en ese preciso momento, varios policías ingresaron rápidamente, acompañados por personal médico.
El médico examinó a Rosalía y negó con la cabeza: —La señora ha fallecido...
Inmediatamente, uno de los policías sacó esposas y las colocó en