Después de llegar al trabajo, Valeria se sumergió en sus tareas hasta el punto de olvidar que Mauricio le había dicho que se iría de viaje a Costadulce.
No fue sino hasta la noche, cuando regresó a casa y no encontró a Mauricio, que recordó su partida.
Al concluir su baño nocturno, Valeria sintió que su habitación estaba vacía y abrumadoramente silenciosa sin él.
Colocó a su muñeco Gato Ramen en una pose y le tomó una foto, enviándosela.
Aproximadamente cinco minutos después, Mauricio le respond