XXV
La madre horrorizada llegó al hospital donde por fortuna le dieron un parte positivo. No se perdió la vida de nadie en ese atroz accidente, pero sí hubo secuelas. Abel se partió la pierna y estaría largo rato en muletas, aun así, sanaría con el cuidado necesario. Adam, estaba intacto. El golpe en su cabeza no había sido nada de gravedad. Apenas unos raspones y uno que otro moretón.
—Gracias, Leo. Todos me han dicho que fuiste tú quien me sacó a mí y a mi hermano del auto ante la amenaza de