La reina miraba y escuchaba atenta el relato del guardia. Sentada en su trono lucia hermosa, su belleza podría nublarle la vista de cualquiera, desde sus doradas cabelleras que caían levemente en ondas, hasta sus ojos que parecían contener el sol, no habia en todo el reino marino nadie mas hermosa que ella, bueno, a excepción de tal vez la propia princesa, cuya belleza podría opacar a la de cualquiera, incluso la de una reina. kaia tenia una belleza arrebatadora, una de la cual, la propia reina