-¡Quiero una rellena de mora!-anuncio la chica alegre que revoloteaba a su alrededor.
Kaia se estaba divirtiendo más ahora que tenia la libertad de ir a donde quisiese. Pues, habia una gran diferencia entre estar encerrada en una habitación, a estarlo dentro de una gran mansión.
Pero… ¿realmente la habia?
-Toma- se la paso James
-Bendecido sea aquel ser que invento las donas. Seguramente este es uno de los alimentos mas sagrados, cotizados y demandados en su mundo- murmuro anhelante -No puedo c