Capítulo 9.4: Guardianes de Plata.
Temprano por la mañana del día siguiente, pese a las dudas y discusiones relacionadas con el estado de salud de Basil, el grupo de Zeth partió rumbo a Axón en una de las camionetas de la manada de Elián.
Durante el viaje, Anna dormitó gran parte del camino, sin embargo, al sentir que su compañero creaba una barrera entre ellos, sus ojos se abrieron de golpe y se clavaron en Dante, cuya mirada, estaba clavada en el exterior del paisaje.
Aquella mañana, Zeth le había ofrecido volver a Wolfsong po