Entusiasmado, Eros asintió antes de transformarse para guiar a los soldados. Aníketos, por su parte, dio la orden de dejar pasar a los salvajes.
Si bien al principio el cambio causó confusión, nadie se atrevió a desobedecer, por lo que pronto, los salvajes que ya no peleaban con los aliados comenzaron a retirarse.
Rezando por no haber tomado la decisión equivocada, Aníketos pasó de su forma híbrida a su forma lobuna para unirse a Eros y a su propia gente.
Con él, Eros, Cole y Neilan a la cabeza