Capítulo 7: Ser un alfa, o ser un rey.
Olvidándose de la larga ducha que había planeado tomar para volver a poner los pies en la tierra, Dante se duchó lo más rápido que pudo y se preparó para reunirse con Alastor.
Al abandonar el baño, Dante se miró una vez más en el espejo y tras convencerse a sí mismo de que había hecho lo correcto, finalmente abandonó la habitación.
―Vaya, que cambio tan extremo ―dijo Máximus, quien salía de la habitación de invitados que estaba junto a la de Ares ―Buenos días muchacho ―
―Buenos días, señor Máxi