Capítulo 4.3: La antigua reina.
Gracias al recorrido previo que habían hecho antes, Anna sabía que debía dirigirse directamente a la oficina de Arioch, el único lugar que tenía una línea telefónica intacta. Por lo que, con el corazón latiendo en la garganta debido a los nervios, la joven princesa subió las largas escaleras hasta el segundo piso.
Con cada paso que daba, Anna sentía como la emoción recorría sus venas.
Iba a hablar con los antiguos reyes y no sólo eso, ¡iba a ser ella quien los convocaría!
―Vaya, aún huele a san