Capítulo 25: Identidad revelada.
Envueltos en un silencio expectante, todos observaron como Dante se acercaba a ellos para colocarse de cuclillas sobre la espada. Al principio, no la tocó, solo la observó.
La hoja, larga, afilada, suaves grabados de lunas y siluetas de lobos. La empuñadura, elegante, pulcra, sin gemas, sin embargo, también hecha de plata.
― ¿Por qué? ―preguntó Damon ― ¿Por qué lastimar las manos de aquel que la porta? ―
―No lo sé ―admitió Alastor
―Según los armeros de nuestro clan, la armonía entre materiales