Capítulo 24.6: Un suave llamado.
Ante la explicación del joven, Rebecca y Alastor intercambiaron miradas antes de mirar hacia la cabaña. Del otro lado, en la parte frontal, la dulce, pero enérgica voz de Anna resonaba con fuerza mientras era coreada por un ciento de voces más.
―No es ella ―se apresuró a decir Dante ―Solo digo que, el tono, me recuerda a ella… ―
― ¿Qué es lo que te dice esa voz? ―preguntó Alastor
―No la entiendo… ―murmuró el joven ―Me habla en una lengua que no entiendo ―
― ¿Quién te habla? ―
―La espada ―respondió Alastor por Dante, quien, al escucharlo, cerró los ojos con fuerza y giró la cabeza hacia otro lado
― ¿La espada? ―preguntó Rebecca incrédula
―Te lo explicaré después ―suspiró Alastor antes de volver a mirar a Dante ― ¿Viste algo? Mientras Rebecca y yo forcejeábamos, ¿viste algo? ―
―Alastor, ¿por qué preguntas eso? ―
―Antes de que Dante y Lysander se acercaran, la espada no reaccionó, sin embargo, conforme fui sintiendo la presencia de sus lobos, la espada comenzó a arder… ―dijo Alastor sin