Capítulo 18: Maldición.
Confundida por su negativa, Anna se separó ligeramente de Zeth y clavó sus ojos en él.
― ¿Por qué no? ―
―Porque ya había pensado en pedírtelo, sin embargo, la discusión de hoy me echó para atrás ―
― ¿Qué? ―preguntó Anna retrocediendo varios pasos
―Para serte sincero, no tengo idea de lo que voy a hacer una vez que ustedes se marchen, cada noche antes de dormir me hago la misma pregunta… “¿Cómo explicar la desaparición de mi compañera y del prisionero de Arioch?” ―preguntó Zeth negando con la ca