Capítulo 12.2: Encuentro sagrado.
Mientras que el grupo subía las escaleras tranquilamente, Amara y Damon corrían a toda velocidad sin siquiera molestarse en detenerse a descansar.
El camino era largo, y la vista a su alrededor apenas y cambiaba, por lo que Amara, por más que corría, sentía que no avanzaba en absoluto, sin embargo, cuando la cima por fin se hizo visible, ambos lobos se detuvieron en seco, pues justo frente a ellos, estaba una hermosa mujer que les sonreía dulcemente.
Curiosa por su figura etérea, Amara intentó