Capítulo 1.6: Maoz.
Tras decir su nombre, el hombre le dedicó una profunda reverencia.
―No, el honor es mío señor Eros ―dijo Anna alegremente, provocando que Eros se irguiera en el acto para dedicarle una sonrisa, sonrisa que poco a poco se desvaneció
―Lamento mi indiscreción princesa, pero ¿sabe algo del rey? ¿lo ha encontrado? ―
―Sí Eros, encontramos a mi abuelo, él se encuentra bien ―
―De hecho, se nos pidió que los lleváramos con él ―intervino Dante
― ¿Habla en serio? ―preguntó Eros con emoción
―Sí ―dijo Anna