Capítulo 1.4: Fiesta en la finca.
―Ay, Leo, yo también te eché de menos ―dijo Anna, quien, ante la presencia de los gemelos, se había rendido y había decidido dejar que sus lagrimas corrieran libremente ―Dime, ¿dónde está mi pequeñina favorita? ―preguntó al mismo tiempo que pellizcaba la mejilla de Raiko, quien sonrió alegremente
―Justo por allá, es hora de su merienda ―dijo señalando con la cabeza el lugar donde Alina estaba sentada ―Esa cachorra se ha hecho demasiado rutinaria ―
―Mi Luna, lo lamento, yo… ―
―No importa Alina,