El refugio del pecado.
Narrador-Omnisciente.
Ambas almas nocturnas se sentaron a platicar. Había pasado algún tiempo desde la última vez que se vieron.
—Te fuiste mucho tiempo a Italia y luego… a muchos lugares hermosos. ¿Qué te hizo volver? —cuestionó la bella dama mientras probaba su copa con mucha sensualidad, ¿era un gesto espontáneo o ensayado?
Quizás de alguna forma, sentía curiosidad por saber si aún tenía algún efecto en ese atractivo caballero.
Adrian sentía quedó en silencio, mientras miraba profundament