Aceptando lo innegable.
Narrador Omnisciente.
Adrian estaba entre la tentación y el raciocinio. Olvidando que los sentimientos no tienen que ver con la parte lógica.
Amelia se sentía irritada, no había nada que frustrara más a una dama de su calibre que, un hombre que duda. Se enojó más al recordar que Adrian antes, no era así, el joven Adrian siempre fue apasionado y fogoso, pero está versión actual, era más lenta.
—Adrian. —le llamó y con ese gesto, lo sujetó con la justa pasión del mentón. Sus ojos chocaron en