Chelsea Hale.
–Chelsea… ¿Acaso no has estado evitando a tu jefe? –me cuestionó Adrian con sus brillantes ojos verdes, su mirada penetrante me dejó sin aliento por un segundo eterno.
–No… –contesté.
Me miró con curiosidad.
–¿En serio?
Se acercó más a mí, reduciendo el espacio entre nosotros. Este hombre me pone muy nerviosa. Tragué duro y sentí que mis mejillas se calentaron, seguro me he sonrojado terriblemente.
–Eres muy lista… tienes muchas habilidades.
—¿Habilidades? —Mis ojos se sorprendier