Cristal, sola en la habitación, espera con impaciencia. Sus pensamientos, al principio dispersos, terminan centrados en su pareja. Sabía que hablarle sería incómodo dadas las circunstancias, pero deseaba romper esa barrera. Cerró los ojos, tratando de sentir su vínculo, pero una oleada de nervios la invadió. La ansiedad se apoderó de su cuerpo cuando no percibió ninguna emoción de Kogan.
¿Qué está pasando? ¿Por qué no puedo sentirlo?
Cristal tamborilea sus piernas, inquieta por la ausencia de su