Horas habían transcurrido; la luz del sol iluminaba toda la caverna. Elena, Lynn y Acua permanecían juntas, con rostros de tristeza y preocupación. Luego de que Roland recuperara las fuerzas tras golpear aquella barrera impenetrable, prosiguió junto a Hiro y los demás betas intentando derribarla, sin éxito.
Roland observó el estado de su pareja, de Elena y Lynn; sabía que todas ellas podían percibir que Cristal estaba gravemente herida. Apretaba con fuerza los puños, haciendo que de ellos brotar