Capitulo 33: "te extraño, solo vuelve" (parte tres)
Me detuve un poco más, tomando una pausa en el camino mientras el aire fresco de la noche me envolvía. Me dirigí hacia el acantilado, donde el vasto y profundo cielo nocturno se desplegaba ante mí, repleto de cientos de miles de estrellas que brillaban como pequeños diamantes en la oscuridad. Cada una de esas estrellas parecía contar una historia, un secreto del universo que solo unos pocos privilegiados podían entender. El cielo era tan inmenso que me hacía sentir pequeño, pero al mismo tiempo,