"El dolor no solo se siente en el cuerpo, también se queda en el alma, y por más que lo ignores, siempre vuelve a encontrarte."
Fumiko Ibars
Me dolía hasta respirar en estos mismos instantes. Abrí los ojos lentamente, con el esfuerzo de un cuerpo agotado, y una mueca de dolor se formó en mi rostro. Mi cabeza era como un tambor retumbando, y el dolor punzante en mi abdomen no hacía más que recordarme lo que había pasado. Me senté con cuidado, sintiendo que mis piernas temblaban bajo mi peso. El