Capítulo 7 —El día después
Narrador:
Lucía no durmió. Ni un minuto. Se pasó la noche entera caminando del espejo a la ventana, de la ventana a la cama, con el corazón latiéndole en el cuello y el cuerpo todavía marcado por lo que había hecho.
Cada vez que cerraba los ojos, sentía sus manos. Cada vez que abría los ojos, veía la traición.
Al amanecer, se lavó la cara tres veces y se recogió el cabello. El reflejo seguía dándole náuseas. Intentó convencerse de que todo estaba bajo control, pero sus