Capítulo 8 —Ficciones que se caen
Narrador:
Más tarde, un par de horas después, la casa volvió a llenarse de ruido. La madre dando órdenes. El personal moviéndose de un lado al otro. Pasos, voces, puertas abriéndose y cerrándose.
Lucía decidió bajar. Necesitaba aire. Cualquier aire que no fuera el de su culpa.
Al bajar las escaleras, escuchó dos voces. La madre de Leonardo y… Rodrigo.
Se detuvo detrás de la pared del pasillo sin pensarlo. Estaban en la sala, y la conversación era tensa.
—No voy