Al oír eso, Geoffrey supo que ya no había salida. ¿Pero cómo demonios consiguieron Lucas y Alan esa grabación? ¿Plantaron algún chip o dispositivo de grabación en la casa? ¿Podrían haber escuchado todas sus conversaciones? ¡Esto era increíble! ¿Hasta dónde podían llegar para sacarle m****a, eh?
Geoffrey carraspeó. —Eso podría ser falso. Quién sabe.
—¿Crees que soy algún tonto, verdad? ¿Me veo como un perro que vuelve a su vomito? Más te vale cuidarte y dejarme en paz antes de que llame a la pol