Janette dio un paso atrás, apretando con fuerza la mano pequeña de Ethan mientras miraba entre los hombres de traje y Dín.
—Están equivocados —dijo, su voz firme a pesar del rápido latir de su corazón—. No soy la heredera de nadie. Mi nombre es Janette... solo Yanet.
¿Quién demonios eran esas personas? ¿Y qué tenía que ver ella con Blackwood o los Blackwood de los que hablaban?
Dín sonrió suavemente, sus ojos llenos de una paciencia tranquila.
—Entiendo que es mucho que asimilar. Pero llevas