MANSIÓN DE LUCAS
—¿¡Hiciste qué!? —Alan no podía creer lo que acababa de escuchar—. ¿Lloraste y te aferraste a sus piernas? —preguntó, riendo mientras caminaba por la habitación.
Lucas balanceaba la copa de vino en su mano, observando cómo el contenido giraba mientras miraba al vacío.
—No es gracioso, Alan —suspiró, bajando la cabeza.
Alan volvió a reír y aplaudió.
—Es graciosísimo, Lucas —volvió a soltar una carcajada—. ¿Quién habría pensado que el temido y famoso multimillonario Lucas Harry s