Una semana después…
—¿Cómo te sientes hoy, tía Mariana? —preguntó Janette con una sonrisa mientras entraba en la habitación de hospital de tía Maryanne.
Tía Mariana se incorporó con una sonrisa.
—Me siento mucho mejor. Las migrañas se han ido y no puedo esperar para salir de aquí pronto —dijo, y Janette la miró.
—No me refería a irme de tu lado, cariño. Me refería a salir del hospital. El olor a medicinas y desinfectante me enferma, cielo.
Janette soltó una risita.
—Te entiendo. Y te estás re