Capítulo 79. El Juego ha terminado
RANDALL
El rostro de Violeta estaba completamente pálido, y su cuerpo entero temblaba debido al miedo acumulado durante meses de aislamiento forzado. Sin embargo, en el fondo de sus ojos desorbitados, logré vislumbrar una chispa genuina de esperanza y un profundo alivio. Me mantuve a un lado de la estancia, guardando las distancias y observando en silencio cómo James Ludwig y Reynolds, el implacable hombre de confianza de Bruce Paine, operaban con absoluta destreza táctica, guiándola con cuidad