Capítulo 78. La Jaula de Oro.
VIOLETA
El tiempo en este castillo no se medía en días, semanas o meses, sino en las escasas horas de luz dorada que lograban filtrarse a través de los pesados ventanales de arco y en los latidos rítmicos del pequeño corazón que cargaba celosamente en mis brazos. Desde el preciso instante en que Bratt me trajo a este aislamiento forzado, el mundo exterior, con todo su bullicio y sus realidades, había dejado de existir para mí. Vivía atrapada en una prisión perfecta que, por fuera, lucía ante cu