Capítulo 26. El peso insoportable
ANNA
Los días en Londres se habían vuelto una actuación agotadora. Despertar, sonreír un poco a María, intentar entender las clases, contestar con pocas palabras... cada paso que daba era para evitar que se notara lo mal que estaba. Pero por dentro, la tristeza era un nudo apretado que dolía cada vez más, amenazando con deshacer todo mi esfuerzo en cualquier momento.
Después de hablar con Kate y Sofía por video, me sentía aún peor. Ver que estaban preocupadas me hacía sentir más sola. Ellas, de