Mundo ficciónIniciar sesiónANNA
Decidida a compartir mi plan de irme a estudiar lejos, busqué a mis padres con el corazón latiéndome con una fuerza que no sentía desde hacía meses. No era el pulso errático del miedo que me había perseguido desde la boda, sino la vibración eléctrica de la determinación. Atravesé los pasillos de la mansión, que por primera vez no me parecieron túneles de soledad, y me dirigí al despacho de papá.
Ese espacio siempre había sido el centro neurálgico







