8. Así empezó todo hace unos días
“La pateo una segunda vez y la sangre de su boca mancha la vieja alfombra. Estoy ciego de ira. Quiero golpearla otra vez pero se agarra el estomago y vomita más sangre. Debió decirme antes que consiguió el empleo. La tomo por el cuello y le recuerdo con palabras cortantes que ella se lo buscó. Se atreve a mirarme y aunque eso me enerva, escupo a un lado y salgo de la casa azotando la puerta. “
Me tengo que sostener de algo porque estoy a punto de caer. Algo cambió. Cierro los ojos tratando de e