7. En qué momento se cruzaron nuestros destinos?
Es lunes, la alarma me despierta y gruño poniéndome la almohada sobre la cabeza. La alarma sigue sonando y no tengo más remedio que levantarme.
Aún no me recupero del todo del seXo del viernes. Todavía siento sus caricias y recuerdo sus besos.
Ojalá lo vea hoy. Pasaré a la cafetería para ver si coincidimos. No sé cómo me encontró la vez que lo vi saliendo del trabajo, pero espero que me busque.
Pensé mucho durante estos días. Y, obviamente, no espero nada de él más que aclaremos lo que nos es